Diversas causas pueden traer la aparición de enfermedades de los cabellos.
Un gran impacto emocional, una reacción excesiva de impotencia frente a una situación, un conflicto latente o varios sentimientos inhibidos tales como la desesperación, las inquietudes, el aburrimiento.
Se instala la nerviosidad, crece la inestabilidad emocional, se agotan las fuerzas y los recursos interiores. Vivo un desorden interior.
Esta inseguridad puede proceder de mi miedo a la muerte o del hecho que nada es permanente, que todo puede cambiar repentinamente y sin aviso.
Me cierro a las energías vitales y mis cabellos cambian de aspecto. Caen, se vuelven grasos o secos, se vuelven blancos (canas), pierden su brillo. Aparece la caspa, resultado de un conflicto interior relacionado conmigo y mi papel social. Necesito oxígeno!
Es la primera cosa que se ha de hacer para restablecer la fuerza y vitalidad de los cabellos. Tomo consciencia que necesito cambiar mis pensamientos y mi actitud frente a las situaciones de la vida. Acepto ¯© mantenerme abierto y observo lo que sucede en este momento, sobre todo el modo que adopto para afrontar las diferentes situaciones de mi vida y dejo de arrancarme el pelo!